El cuidado del manto depende del tipo de pelo: el corto necesita un cepillado cada tres o cuatro días y el largo, uno diario. Bañar de más es contraproducente —elimina la capa de aceites que protege la piel—, así que si el perro se cepilla con regularidad no hace falta bañarlo a menudo. Usa siempre productos específicos para mascotas, nunca de humanos.
En resumen:
- Cepillado: pelo corto y fino, cada 3–4 días; pelo largo, diario. Insiste en la muda (primavera y otoño).
- Baño: algunos perros, uno al mes; otros, cada dos o tres. Bañar de más elimina los aceites protectores.
- El aclarado es la parte más importante del baño: no debe quedar champú.
- Gatos: cepíllalos con regularidad para evitar bolas de pelo; sesiones de 10–15 minutos. No suelen necesitar baño.
- Manto apagado o caída de pelo: puede indicar mala nutrición, sobrepeso, parásitos, alergias o infecciones.

Un pelaje brillante y una piel sana reflejan la buena salud del animal. La piel es su principal barrera de defensa frente a las agresiones externas, y el pelo lo protege de las radiaciones solares y le mantiene la temperatura corporal. Mantenerlos en buen estado no es estética: es salud.
¿Qué tipos de manto hay y cómo se cuida cada uno?
Manto corto y raso (Bóxer, Labrador, Dóberman, Bulldog): se mantiene con facilidad; al medir entre 1 y 4 cm no se forman nudos. Usa un cepillo de cerdas suaves o incluso una manopla para eliminar el pelo muerto.
Manto duro (Fox Terrier, Schnauzer, West Highland White Terrier): pelo de más de 10 cm y grosor característico. Necesita cepillado diario y un champú que nutra el pelo y lo haga más resistente.
Manto semilargo (Pastor Alemán, Chow Chow): pierden bastante pelo, así que un cepillado frecuente evita que se esparza por toda la casa. Antes del baño, cepíllalos con intensidad.
Manto rizado (Caniche, Kerry Blue Terrier, Bedlington Terrier): el cepillado es fundamental y muy frecuente para evitar nudos; si los hay, aplica un desenredante antes del baño.
Manto largo, liso y fino (Shih-Tzu, Afgano, Yorkshire Terrier): requiere bastantes cuidados. Cepilla con carda suave y aplica un acondicionador al final del baño para mantenerlo brillante y desenredado.
Manto trenzado (Puli, Komondor, Perro de Agua): el pelo es espeso y apretado. Nunca se peina ni se cepilla: tenderá a agruparse en cordones por sí mismo. Solo hay que evitar, con los dedos, que se apelmacen entre sí.
¿Cada cuánto hay que cepillar?
El cepillado estimula las glándulas sebáceas y elimina el pelo muerto. La frecuencia depende del tipo de pelo: los de pelo corto y fino tienen suficiente con un cepillado cada tres o cuatro días; los de pelo largo necesitan uno diario. Hay que ser más insistente en la época de muda, que suele ser en primavera y otoño.
¿Cada cuánto hay que bañar a la mascota?
Depende: algunos perros necesitan un baño al mes y otros cada dos o tres. Por regla general, si el perro se cepilla con regularidad no hace falta bañarlo con frecuencia. De hecho, los baños demasiado frecuentes eliminan la capa de aceites protectora de la piel. Consulta con tu veterinario la frecuencia adecuada.
¿Cómo dar un baño perfecto?
Moja el pelo a contrapelo para que el agua llegue hasta la raíz. Si el animal es nervioso, deja la cabeza para el final, cuando esté más relajado. No hagas remolinos con las manos: se formarían nudos. El aclarado es la parte fundamental: hay que eliminar por completo el champú para no dejar residuos. No te limites al tronco y las patas: orejas, morro, debajo de la cola y entre los dedos también deben quedar limpios. Protege ojos y oídos del jabón. Y seca bien con toalla y secador, evitando humedades y cambios bruscos de temperatura.
¿Y los gatos?
Los gatos dedican mucho tiempo a asearse, por lo que tragan gran cantidad de pelo y pueden formar bolas de pelo en el estómago. Para evitarlo, cepíllalos con regularidad, sobre todo si tienen el pelo largo. La sesión no debería durar más de 10 o 15 minutos para que no se cansen. En principio no es necesario bañarlos, salvo indicación veterinaria.
¿Qué hace que el manto se estropee?
La nutrición deficiente (la dieta debe ser equilibrada, completa y de calidad), los problemas de peso (los gatos obesos no llegan a asearse todas las partes del cuerpo), los parásitos (mantén al animal desparasitado todo el año) y otros problemas como infecciones de la piel, alergias o enfermedades autoinmunes. Acude al veterinario con regularidad para detectar cualquier problema de piel o pelo a tiempo.
¿Qué más incluye una buena higiene?
Las uñas: córtalas si es necesario. Las orejas: corta el exceso de pelo y limpia la cera (nunca con bastoncitos). Los ojos: limpia los lagrimales, con frecuencia si es un animal de cara chata. La boca: lo ideal es cepillar los dientes a diario y revisar la dentadura para controlar la aparición de sarro.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo bañar a mi perro?
Según el manto: entre una vez al mes y cada dos o tres meses. Si lo cepillas con regularidad, no necesita baños frecuentes.
¿Puedo usar mi champú con mi perro?
No. Usa siempre productos específicos de calidad para mascotas; el pH de su piel no es el mismo que el nuestro.
¿Cada cuánto hay que cepillar a un perro de pelo largo?
A diario, y con más insistencia en la muda de primavera y otoño.
¿Por qué mi mascota tiene el pelo apagado y se le cae?
Puede deberse a una dieta pobre, sobrepeso, parásitos, alergias o infecciones cutáneas. Consúltalo con tu veterinario.
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