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Parvovirus canino: por qué es una urgencia y qué supone el tratamiento

Veterinario explorando a un perro pequeño sobre la mesa de consulta

El parvovirus canino es una de esas enfermedades en las que las horas cuentan. Afecta sobre todo a cachorros y a perros no vacunados, avanza deprisa y su tratamiento pasa casi siempre por la hospitalización. Saber reconocerlo a tiempo cambia el pronóstico.

Qué es y a quién afecta

Es una enfermedad vírica muy contagiosa que ataca sobre todo al tracto digestivo. Los cachorros son el grupo de mayor riesgo, en particular entre el destete y el final de la pauta de vacunación, cuando la protección que reciben de la madre ya ha bajado y la propia todavía no está completa.

Se transmite por contacto con heces de animales infectados y con superficies contaminadas. El virus resiste mucho tiempo en el ambiente, lo que explica que un cachorro pueda infectarse sin haber estado nunca cerca de un perro enfermo.

Signos de alarma

Los signos que deben llevarte al veterinario el mismo día, sin esperar a ver si mejora: vómitos repetidos, diarrea intensa y a menudo con sangre, apatía marcada, rechazo completo del alimento y del agua, y deshidratación.

En un cachorro, la combinación de vómitos y diarrea deshidrata en cuestión de horas. Esto no es una dolencia que convenga observar un par de días.

Por qué el tratamiento es caro

No existe un fármaco que elimine el virus. Lo que se trata son sus consecuencias, y eso exige sostener al animal mientras su sistema inmunitario responde: hospitalización, fluidoterapia intravenosa continuada, medicación de soporte, control del dolor y pruebas repetidas para seguir la evolución.

Son varios días de ingreso con atención constante. Como recuerda Petplan en su propia información de producto, muchos tratamientos aplicados a nuestras mascotas pueden superar los 1.000 euros, y un ingreso por parvovirus está entre los que lo hacen con facilidad.

Cómo encaja con el seguro

El seguro de salud de Petplan cubre la hospitalización, las consultas, las pruebas y analíticas, los procedimientos de diagnóstico, la enfermería y las medicinas prescritas por tu veterinario, con un reembolso del 100% hasta 3.100 € al año y un copago de 45 € por enfermedad.

Hay dos matices que conviene tener presentes con un cachorro recién llegado a casa. El primero es el periodo de carencia: 30 días para enfermedades. El segundo es que si la enfermedad ya estaba presente al contratar, se considera condición preexistente y queda excluida. Con un cachorro, contratar pronto y estando sano es exactamente el caso en el que el seguro hace lo que tiene que hacer.

La vacunación es lo que de verdad lo evita

El parvovirus es prevenible. La pauta de vacunación del cachorro y sus recuerdos posteriores son la medida que realmente reduce el riesgo, y hasta completarla conviene limitar el contacto con zonas de paso de muchos perros.

Las vacunas no forman parte del seguro de salud, pero Petplan ofrece un plan opcional de Salud + Vacunas que reembolsa el 100% de las vacunas prescritas por tu veterinario, incluida la de la leishmaniosis, hasta un máximo de 90 € al año.

Preguntas frecuentes

¿El parvovirus se contagia a las personas?

No. El parvovirus canino afecta a los perros. No se transmite a las personas.

¿Cubre el seguro la hospitalización por parvovirus?

Sí, siempre que haya pasado el periodo de carencia de 30 días para enfermedades y no se trate de una condición preexistente. La hospitalización, las pruebas y las medicinas prescritas están cubiertas al 100% hasta 3.100 € al año.

¿Entran las vacunas en el seguro de salud?

No. Se contratan opcionalmente mediante el plan de Salud + Vacunas, que reembolsa hasta 90 € al año.

¿Puedo llamar a un veterinario si sospecho de parvovirus por la noche?

Petplan incluye un servicio de urgencias veterinarias por teléfono accesible 24 horas al día, 7 días a la semana. Ante estos signos, además, hay que acudir a una clínica.

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