Skip to main content Scroll Top

Síndrome de disfunción cognitiva: el alzéimer de perros y gatos mayores

cognitive - Petplan

El síndrome de disfunción cognitiva (SDC) es la degeneración del sistema nervioso en mascotas mayores, comparable al alzhéimer humano. Sus cuatro signos clave son la desorientación, los cambios en las relaciones sociales, la alteración del ciclo del sueño y la eliminación inadecuada dentro de casa. No es «cosa de la edad»: tiene tratamiento que frena su progresión, y cuanto antes se empiece, mejor.

En resumen:

  • Qué es: deterioro degenerativo del sistema nervioso central en animales geriátricos. Se diagnostica por exclusión.
  • Los 4 signos: desorientación; menos interacción social; duerme de día y deambula de noche; orina y defeca en casa.
  • Causas: acumulación de proteína amiloide, pérdida de neuronas y mielina, radicales libres, menos riego cerebral.
  • No tiene cura, pero el tratamiento precoz frena su progresión.
  • Tratamiento: modificar entorno y conducta, dieta rica en antioxidantes, estimulación mental y fármacos vasodilatadores cerebrales.
Infografía: síndrome de disfunción cognitiva en mascotas mayores, signos clave

Muchos propietarios piensan que si su perro mayor se desorienta, ladra de noche o se hace pis en casa es «por la edad» y no lo comentan con el veterinario. Es un error: esos cambios pueden deberse a patologías concretas, y existen tratamientos que reducen su progresión.

¿Qué es el síndrome de disfunción cognitiva?

Cuando los cambios de comportamiento aparecen en una mascota de edad avanzada y no se pueden explicar por ninguna otra patología, hablamos de síndrome de disfunción cognitiva. Su diagnóstico se realiza, por tanto, por exclusión: primero hay que descartar problemas de corazón, riñón, próstata, dolor articular, cataratas, sordera, problemas dentales o tumores, que también alteran la conducta.

Se puede comparar con la enfermedad de Alzheimer de las personas, porque tanto algunos de sus signos como los procesos degenerativos responsables son similares.

¿Cuáles son los signos del SDC?

1. Desorientación. Le cuesta reconocer a personas o lugares habituales; camina sin rumbo por la casa hasta topar con una pared o una puerta. A veces ladra o llora para pedir ayuda.

2. Cambios en las relaciones sociales. Ya no interacciona tanto con sus dueños, no juega, se enfada más a menudo y le cuesta relacionarse con otros animales, con lo que aumentan las peleas.

3. Cambios en el ciclo del sueño. Duerme menos de noche —deambula, llora, ladra, araña el suelo y las puertas— y más durante el día.

4. Eliminación inadecuada. Una conducta tan bien aprendida como esta parece haberse borrado: orina y defeca en casa a cualquier hora, sin avisar y sin que exista ningún problema de salud subyacente.

¿A qué se debe?

En el sistema nervioso central se producen cambios degenerativos: la acumulación de proteína amiloide en el cerebro —una sustancia neurotóxica parecida a la que se encuentra en los enfermos de Alzheimer, que no se detecta en animales jóvenes y cuya cantidad se correlaciona con la gravedad de los signos—, la pérdida de masa encefálica y de mielina con reducción del número de neuronas, el incremento de radicales libres (que provocan daño neuronal y muerte celular) y la disminución de la actividad de varios neurotransmisores y del riego cerebral.

¿Cómo se trata?

El SDC es un deterioro gradual y progresivo que no tiene cura, así que conviene empezar el tratamiento lo antes posible para paliar los síntomas. Se actúa a varios niveles:

Entorno adecuado. A veces hay que poner más bebederos y comederos. Mantén una rutina estricta para que pueda predecir las actividades diarias, y no cambies los muebles de sitio para evitar la desorientación. Instala rampas acolchadas para facilitar la deambulación y facilítale el acceso al agua y a las zonas de micción.

Estimulación mental. Un ambiente rico en estímulos mantiene su mente activa: juegos sencillos y cortos con una recompensa muy grande (esconder premios que encuentre con facilidad), ejercicios diarios de adiestramiento sencillo o excursiones cortas.

Nutrición. En la vejez la dieta debe ser rica en antioxidantes que combatan los radicales libres y protejan las membranas celulares. Existen piensos formulados para ello. Conviene además reducir las calorías: se sabe que aumenta la esperanza de vida en la mayoría de los animales.

Fármacos. Hay medicamentos que producen vasodilatación cerebral, permitiendo mayor irrigación sanguínea y mayor oxigenación del cerebro. Siempre será el veterinario quien recomiende el tratamiento más adecuado.

¿Cómo cuidar a una mascota sénior?

Aumenta las visitas al veterinario. Está atento a cualquier cambio en su condición física o su comportamiento y coméntalo. No le des más alimento del necesario. Revisa con frecuencia el estado de su boca y su dentadura. Adapta el ejercicio a su condición física. Y, sobre todo, dale mucho cariño y atención: que su vida sea confortable y feliz.

Preguntas frecuentes

¿Mi perro mayor tiene demencia o es solo la edad?
Si se desorienta, duerme de día y deambula de noche, deja de interaccionar y se hace pis en casa, puede ser disfunción cognitiva. Debe valorarlo el veterinario, que descartará otras patologías.

¿Por qué mi perro anciano ladra de noche?
La alteración del ciclo del sueño es uno de los cuatro signos clásicos del SDC: duermen menos de noche y deambulan por la casa.

¿El síndrome de disfunción cognitiva tiene cura?
No, pero el tratamiento precoz frena su progresión: entorno estable, estimulación mental, dieta antioxidante y fármacos.

¿Qué puedo hacer en casa?
No muevas los muebles, mantén rutinas fijas, facilita el acceso al agua y a las zonas de micción e interactúa más con él a lo largo del día.

Los años sénior son los de más gasto veterinario: consultas, analíticas y medicación de por vida. Petplan España (Petplan Ibérica, S.L.) reembolsa el 100% de la factura del veterinario hasta 3.100 € al año, con 45 € de copago, en cualquier veterinario, siempre que no sea una condición preexistente. Consulta el condicionado.

Solicita precio de tu seguro veterinario