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El perro y el gato sénior: cuidados en la vejez

senior - Petplan

Un perro entra en la vejez a partir de los 8–12 años y un gato entre los 12 y los 15 (son edades orientativas: el veterinario determina cuándo es sénior). En esta etapa conviene pasar a dos revisiones al año, vigilar señales como el pelo blanco, la menor actividad o los cambios de conducta, y adaptar la casa y la alimentación. El diagnóstico precoz ayuda a retrasar la progresión de muchas patologías.

En resumen:

  • Edad sénior: perro 8–12 años; gato 12–15 (aproximado).
  • Revisiones: al menos una al año; en sénior, mejor dos, con analítica de sangre, orina y heces.
  • Señales: pelo blanco, menos flexibilidad, reflejos y sentidos que fallan, más horas de sueño.
  • Disfunción cognitiva: desorientación, cambios sociales, olvido de conductas aprendidas.
  • Adapta el hogar: cama acolchada, bandejas accesibles, sin obstáculos.
Infografía: cuidados del perro y gato sénior

Gracias a los avances veterinarios, nuestras mascotas viven más años. Pero con la edad aparecen cambios y patologías que conviene reconocer a tiempo para que su vejez sea cómoda y con calidad de vida.

¿Cuándo se considera sénior a un perro o un gato?

Se considera que el perro pasa de la edad madura a la vejez entre los 8 y los 12 años, y el gato entre los 12 y los 15. Son edades aproximadas que varían de un animal a otro: será el veterinario quien determine cuándo hay que considerarlo sénior, en función de su raza, tamaño y estado.

¿Qué señales indican envejecimiento?

El pelo se vuelve blanco, el cuerpo pierde flexibilidad, los reflejos se hacen menos agudos y empiezan a fallar los sentidos (oído, vista y olfato). La actividad física se reduce y el animal tiende a dormir más. Ninguna de estas señales debe pasarse por alto: informar al veterinario de cualquier cambio en la conducta o la rutina permite actuar a tiempo.

¿Con qué frecuencia hay que ir al veterinario?

Las mascotas deben acudir al menos una vez al año a una revisión completa; en los animales sénior es habitual que el veterinario recomiende dos visitas anuales. En ellas suele realizarse un examen sanguíneo, además de análisis de orina y heces, y a veces pruebas de imagen (radiografías o ecografías) para detectar cambios en los órganos internos. El diagnóstico precoz puede retrasar la progresión de muchas patologías.

¿Qué es el síndrome de disfunción cognitiva?

Al igual que las personas, las mascotas pueden sufrir un trastorno neurológico parecido al alzhéimer: el síndrome de disfunción cognitiva. Se caracteriza por cambios en la interacción social (rechaza el contacto, está más irritable), dificultades de orientación (mira al vacío, no reconoce lugares habituales) y olvido de conductas aprendidas (tarda en obedecer, orina en sitios inadecuados). El veterinario aplica un tratamiento paliativo para retrasar su avance. En casa ayuda no cambiar los muebles de sitio, retirar obstáculos, aumentar la frecuencia de los paseos, ofrecer un ambiente enriquecido y no castigarlo.

¿Cómo adaptar la casa y la alimentación?

Patologías como la artrosis piden pequeños cambios: bandejas sanitarias accesibles y a ras de suelo, una cama acolchada cerca de un lugar cálido y un entorno sin obstáculos. En cuanto a la comida, las necesidades cambian con la edad: el metabolismo se enlentece y el animal se mueve menos, así que puede engordar aunque coma lo mismo. El exceso de peso agrava la insuficiencia cardiaca, los problemas respiratorios y la artrosis, por lo que hay que controlar estrictamente la dieta con la pauta del veterinario y mantener ejercicio suave, siempre dentro de sus capacidades.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad es sénior un perro o un gato?
El perro, entre los 8 y los 12 años; el gato, entre los 12 y los 15. Son cifras orientativas.

¿Cuántas revisiones necesita una mascota mayor?
Lo habitual es pasar a dos revisiones al año, con analíticas y, si procede, pruebas de imagen.

¿Mi perro puede tener algo parecido al alzhéimer?
Sí, el síndrome de disfunción cognitiva. Cursa con desorientación, cambios sociales y olvido de conductas aprendidas.

¿Por qué engorda si come lo mismo?
Con la edad el metabolismo se enlentece y se mueve menos; hay que ajustar la alimentación con el veterinario.

Los años sénior concentran buena parte del gasto veterinario. Petplan España reembolsa el 100% de la factura hasta 3.100 €/año (con 45 € de copago), con libre elección de veterinario —y conviene asegurar mientras la mascota está sana, ya que las preexistencias quedan fuera. Consulta el condicionado.

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