Es una de las primeras preguntas que aparecen al comparar seguros para perros y gatos: si contrato, ¿tengo que cambiar de veterinario? La respuesta depende mucho de la compañía, y es un punto que conviene mirar antes de firmar nada.
Qué significa la libre elección de veterinario
Algunas compañías españolas establecen veterinarios concertados y obligan al dueño de la mascota a acudir a un veterinario que no es de su confianza. Con Petplan ocurre lo contrario: tú puedes ir al veterinario que decidas.
No hay cuadro médico al que ceñirse ni autorizaciones previas para elegir clínica. El veterinario que ya conoce a tu perro o a tu gato sigue siendo el tuyo después de contratar.
Cómo funciona entonces el pago
El circuito es de pago y reembolso. Cuando tu mascota tenga una enfermedad o un accidente, la llevas a tu veterinario para que le dé el mejor tratamiento posible y pagas tú la factura.
Después nos envías esa factura junto con el informe del veterinario y te abonamos los gastos por transferencia a tu cuenta bancaria. El porcentaje de reembolso es del 100 %, hasta un máximo de 3.100 € al año.
Por qué pesa más de lo que parece
La relación con el veterinario se construye con el tiempo: conoce el historial del animal, su carácter y cómo ha respondido a tratamientos anteriores. Cambiar de clínica por una cláusula del seguro supone empezar de cero.
En una urgencia, además, el factor distancia manda. Poder entrar en la clínica más cercana sin comprobar antes si está dentro de un cuadro concertado ahorra un tiempo que a veces cuenta.
Y si no localizas a tu veterinario
Para esos momentos, Petplan pone a tu disposición un servicio de asistencia telefónica veterinaria accesible 24 horas al día, 7 días a la semana, pensado precisamente para cuando no puedes localizar a tu veterinario habitual.
Hay además chat con veterinarios colegiados de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00, con posibilidad de enviar imágenes y vídeos, y videoconsulta con cita previa en ese mismo horario.
Lo que la póliza sí delimita
Elegir veterinario libremente no cambia el resto de condiciones. Se mantiene el copago de 45 € por enfermedad, que no se aplica por cada visita, y los periodos de carencia de 15 días para accidentes y 1 mes para enfermedades.
Y se mantienen las exclusiones: condiciones preexistentes, desparasitación, castración o esterilización y visitas rutinarias o preventivas quedan fuera, vayas al veterinario que vayas.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que cambiar de veterinario al contratar?
No. Con Petplan vas al veterinario que tú decidas, sin cuadro de veterinarios concertados al que debas acudir obligatoriamente.
¿Hace falta pedir autorización antes de ir?
El funcionamiento es de pago y reembolso: llevas a tu mascota, pagas la factura y nos la envías después junto con el informe del veterinario.
¿Me devuelven todo lo que pague?
El porcentaje de reembolso es del 100 %, hasta un máximo de 3.100 € al año, con un copago de 45 € por enfermedad y no por cada visita.
¿Cubre también las medicinas que me recete?
Sí. Petplan paga las medicinas que recete tu veterinario y las administradas en consulta.
También conviene conocer con antelación cómo funciona tu seguro veterinario y qué documentos deberás presentar si necesitas solicitar un reembolso. Tener esa parte resuelta no elimina la preocupación, pero permite centrarte en lo esencial: que tu mascota reciba atención rápida, adecuada y con el menor estrés posible.


