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Galgo Español: todos los cuidados que necesitas saber

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Guía veterinaria y de seguro · Equipo Petplan España · Actualizada en 2026

El Galgo Español es, probablemente, la raza autóctona más antigua y emblemática de la península ibérica: un lebrel atlético, esbelto y silencioso al que el escritor griego Arriano ya describía en el siglo II como Vertragus Hispanus. Hoy es a la vez una de las razas más adoptadas en España y una de las más maltratadas: cada año, al terminar la temporada de caza de la liebre, miles de Galgos son abandonados, lo que ha convertido la adopción de un galgo ex-galguero en un fenómeno social. En esta guía repasamos su historia, características, carácter, las patologías que con mayor frecuencia vemos en consulta y los costes veterinarios reales que conviene prever en España, y te explicamos por qué el seguro veterinario de Petplan es la mejor opción para tu Galgo.

Origen e historia del Galgo Español

El Galgo Español es uno de los lebreles más antiguos del mundo. Sus orígenes se remontan a los lebreles del Antiguo Egipto, que llegaron a la península ibérica de la mano de comerciantes fenicios y cartagineses entre los siglos VIII y III a. C. En la Hispania romana ya era una raza diferenciada: el historiador griego Arriano de Nicomedia (siglo II d. C.), en su tratado Cynegeticus, distinguió al Vertragus (lebrel céltico) del Vertragus Hispanus, el lebrel hispano, alabando especialmente su resistencia y su capacidad de cazar la liebre a la vista.

Durante toda la Edad Media y la Edad Moderna el Galgo fue una raza profundamente ligada a la nobleza y a la caza real. Aparece en innumerables tapices, pinturas y escudos heráldicos: Alfonso X el Sabio lo cita en sus Libros del saber, y Cervantes lo menciona en la primera línea del Quijote (“…galgo corredor”). Pero, sobre todo, fue siempre el perro del campesino y del cazador rural castellano-manchego, andaluz y extremeño, que lo utilizaba para la caza de la liebre a la carrera, la modalidad cinegética conocida como “galgueo”.

La Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoce hoy al Galgo Español bajo el estándar nº 285, dentro del Grupo 10 (Lebreles), sección 3 (Lebreles de pelo corto). Es la raza hermana del Greyhound inglés: ambos comparten ascendencia común, pero el Galgo Español ha conservado un tipo más rústico, ligero y resistente, mejor adaptado al terreno duro y al clima caluroso de la meseta.

El drama del galgo abandonado

Cualquier guía honesta del Galgo Español debe mencionar el problema social que lo rodea. Cada año, al terminar la temporada de caza de la liebre (a finales de febrero), una parte importante del colectivo galguero tradicional abandona o sacrifica a los perros que ya no le resultan útiles. Las estimaciones de organizaciones como SOS Galgos, Galgos del Sol, 112 Carlota Galgos o la FBM hablan de decenas de miles de galgos abandonados al año en España, principalmente en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura. La fecha simbólica del 1 de febrero se celebra como Día Mundial del Galgo para visibilizar el problema.

La consecuencia positiva de esta crisis es que adoptar un Galgo Español de protectora es hoy una opción real, accesible y muy gratificante: los Galgos ex-galgueros son perros adultos sanos, mansos, agradecidos y normalmente ya socializados con otros galgos. Si estás pensando en incorporar un Galgo a tu familia, considera primero la adopción.

Variedades

El estándar FCI no admite variedades morfológicas distintas, pero en España conviven dos manifestaciones del pelo:

  • Galgo de pelo corto (liso): el más extendido, manto fino y pegado al cuerpo.
  • Galgo de pelo cerdeño o barbucho: variedad de pelo duro y áspero, con barba característica en el hocico. Es una rareza dentro del estándar y se acepta como variante.

Importante: el Galgo Español no es lo mismo que el Greyhound (Galgo inglés), aunque ambos son lebreles emparentados. El Greyhound es más alto (70-76 cm) y musculado; el Galgo Español es más ligero, esbelto y de aspecto más rústico.

Características físicas

Altura a la cruz Machos 62-70 cm · Hembras 60-68 cm
Peso Machos 23-30 kg · Hembras 20-26 kg
Capa Pelo corto, fino y pegado al cuerpo (variedad lisa); pelo duro y áspero (variedad barbucha)
Colores admitidos Todos: leonado, atigrado (barcino), negro, blanco, canela, tostado y todas las combinaciones bicolor
Cuerpo Estilizado, con pecho profundo, vientre muy retraído y musculatura larga y plana
Esperanza de vida 12-15 años
Grupo FCI Grupo 10 · Lebreles · Estándar 285

Carácter y temperamento

El Galgo Español es, sorprendentemente para quien no lo conoce, uno de los perros más tranquilos, dulces y sensibles que existen. Pasa la mayor parte del día durmiendo (16-18 horas) en una postura característica: tumbado de costado, totalmente relajado. Es un perro-gato a domicilio y un sprinter en cuanto pisa el campo.

Con su familia es cariñoso pero contenido: no es el típico perro que salta encima ni que pide caricias sin parar. Crea un vínculo profundo y silencioso. Con desconocidos suele ser reservado y tímido, especialmente los galgos rescatados, que pueden necesitar semanas o meses para adaptarse al ruido urbano, las escaleras, los coches o la simple presencia humana cercana.

Con otros galgos convive maravillosamente. Con perros de otras razas suele ser cordial. Con gatos y animales pequeños es muy delicado: el Galgo tiene un instinto de presa elevadísimo, seleccionado durante 2.000 años para cazar a la carrera. Algunos galgos adoptados toleran bien al gato de casa, pero la regla general es asumir que no podrán convivir con gatos pequeños, conejos, hurones o pájaros sueltos.

Es silencioso: rara vez ladra, lo que lo hace excelente perro de piso. Pero es muy sensible al frío y al malestar emocional: el adiestramiento debe ser absolutamente en positivo; un grito o un tirón fuerte de correa pueden bloquear a un galgo durante días.

Salud y patologías frecuentes en el Galgo Español

El Galgo es, en general, una raza rústica y muy sana: la presión selectiva por velocidad y resistencia ha mantenido la raza libre de muchos defectos hereditarios. Sin embargo, su anatomía única (cuerpo magro, piel finísima, baja grasa corporal) genera algunas particularidades veterinarias que todo guía debe conocer.

Sensibilidad anestésica

Es la particularidad más importante del Galgo en consulta clínica. Por su baja proporción de grasa corporal y su perfil hepático específico, el Galgo metaboliza los barbitúricos (tiopental) y la acepromacina mucho más lentamente que otras razas, con recuperaciones anestésicas prolongadas y riesgo de hipotensión grave. Cualquier cirugía debe realizarse con un protocolo adaptado a sighthounds (propofol, alfaxalona, dexmedetomidina, sevoflurano) y por un anestesista familiarizado con la raza. Avisa siempre a tu veterinario.

Hipersensibilidad cutánea y heridas

La piel del Galgo es extremadamente fina y muy pegada al músculo. Los desgarros, mordeduras o roces con alambradas, espinos y ramas se producen con facilidad y requieren sutura. La cicatrización es rápida pero la zona queda susceptible a roces. Las heridas en los miembros son la consulta más frecuente en galgos de campo.

Patologías ortopédicas y traumatológicas

El Galgo es un atleta esprintador. En consulta vemos con frecuencia:

  • Fracturas de los huesos largos (carpo, tarso, fémur) por traumatismo durante la carrera. La cirugía traumatológica con placa o fijador externo ronda los 1.500-3.500 € según localización.
  • Rotura del ligamento cruzado craneal, frecuente en galgos jóvenes deportivos. La cirugía TPLO o TTA está entre 2.000 y 3.500 €.
  • Distensiones y desgarros musculares, especialmente del gracilis y del semitendinoso.

La displasia coxofemoral, en cambio, es muy poco frecuente en la raza por su selección por trabajo de velocidad.

Osteosarcoma

Como otras razas grandes y lebreles, el Galgo tiene una predisposición a osteosarcoma a partir de los 7-10 años de edad, especialmente en metáfisis distal de radio y tibia. Cursa con cojera persistente que no responde a antiinflamatorios y se diagnostica por radiografía y biopsia. El tratamiento de elección es la amputación más quimioterapia adyuvante (3.500-5.000 € en total), con supervivencias medias de 10-12 meses tras la intervención.

Cardiomiopatía dilatada (DCM)

Descrita en lebreles, especialmente en Galgos y Greyhounds geriátricos. Cursa con tos, fatiga e intolerancia al ejercicio. El tratamiento médico (pimobendán, IECA, diuréticos) supone 60-120 €/mes y revisiones cardiológicas semestrales. Una revisión cardiológica anual a partir de los 7 años es recomendable.

Patologías oculares: pannus

La queratitis superficial crónica (pannus) es una enfermedad autoinmune de la córnea que aparece con incidencia notable en la raza, especialmente en perros que pasan mucho tiempo expuestos a la radiación ultravioleta. Se controla con corticoides tópicos y ciclosporina oftálmica de por vida.

Hipotiroidismo y alopecias

El Galgo es propenso a hipotiroidismo primario en edad adulta y a alopecias bilaterales en muslos y costados (la llamada «alopecia del galgo» o bald thigh syndrome), de origen multifactorial (endocrino, vascular). Suele ser solo estética. El hipotiroidismo se controla con levotiroxina oral de por vida (30-50 €/mes).

Hemorragias postoperatorias

Los lebreles tienen un perfil de coagulación particular: tienden a hemorragias retardadas 24-48 horas tras una cirugía. Por eso muchos protocolos veterinarios prevén ácido tranexámico postquirúrgico en la raza. Conviene avisar a tu veterinario antes de cualquier intervención programada.

Golpe de calor y de frío

La baja grasa corporal del Galgo lo hace especialmente vulnerable a temperaturas extremas. En verano es muy propenso al golpe de calor durante el ejercicio intenso; en invierno necesita abrigo en paseos largos por debajo de 5 °C.

Cuidados del pelaje y alimentación

El manto del Galgo es uno de los más fáciles de mantener: cepillado semanal con guante de goma o cepillo suave para retirar pelo muerto, y baño esporádico (3-4 al año). No requiere peluquería profesional. La variedad barbucha necesita un cepillado algo más frecuente (2-3 veces por semana) y un repelo manual anual.

Cuida especialmente las almohadillas plantares: son finas y se desgarran con asfalto caliente o piedras puntiagudas. En verano evita pasear sobre asfalto a pleno sol; en invierno protégelo con un abrigo si pasea más de 30 minutos.

Alimentariamente, un pienso de calidad para razas grandes activas con proteína de buena fuente y grasa moderada es suficiente. El Galgo come relativamente poco para su tamaño porque su metabolismo es eficiente. La obesidad es rara en la raza, pero la delgadez extrema en galgos rescatados de protectora es habitual y debe corregirse de forma progresiva, no a base de comidas grandes (riesgo de síndrome de realimentación).

Ejercicio y estimulación

Aunque parezca contradictorio para un atleta de velocidad, el Galgo Español necesita poco ejercicio diario comparado con razas como el Border Collie o el Husky. Su patrón natural es:

  • Dos paseos tranquilos de 30-45 minutos cada uno, con olfato libre.
  • Una o dos sesiones semanales de carrera libre en una zona vallada segura (parque para perros, finca cerrada). 5-10 minutos de sprint son suficientes; el galgo se cansa rápido y vuelve a tumbarse.
  • Estimulación olfativa moderada: juguetes interactivos, esconder premios.

Tres precauciones absolutas:

  • Nunca suelto en zona no vallada: la llamada es imposible una vez activado el instinto de presa. Atropellos y pérdidas son la primera causa de mortalidad temprana del Galgo en consulta.
  • Correa larga y arnés acolchado: nunca collar fino que pueda dañar la tráquea durante una arrancada.
  • Abrigo en invierno: la baja grasa hace que el galgo tirite fácilmente por debajo de 5 °C.

¿Cuánto cuesta el seguro veterinario de un Galgo Español?

El precio del seguro veterinario de un Galgo Español en España depende de la edad de contratación, la modalidad (responsabilidad civil, accidentes, salud completa), el límite de capital y la zona geográfica. En el caso de un Galgo asegurado antes de su tercer año de vida, la prima media en Petplan ronda los 479 €/año en cobertura intermedia.

Para que te hagas una idea del retorno real: una cirugía de fractura de tarso con fijador externo ronda los 2.500-3.500 €; una rotura de ligamento cruzado tratada con TPLO ronda los 3.000 €; el tratamiento integral de un osteosarcoma (amputación más quimioterapia) supera los 4.500 €; el control crónico de un pannus o de una cardiomiopatía añade 600-1.500 €/año. El seguro convierte ese riesgo financiero impredecible en una cuota mensual estable.

Por qué Petplan es la mejor opción para tu Galgo Español

Petplan es la aseguradora veterinaria de referencia a nivel europeo desde 1976 y opera en España como Petplan IbƩrica. Nuestras coberturas están diseñadas específicamente para las particularidades de los lebreles como el Galgo Español: traumatismos deportivos, fracturas, osteosarcoma, pannus, cardiomiopatía, hipotiroidismo y complicaciones anestésicas propias de la raza entran dentro del alcance contractual siempre que el animal se asegure antes de manifestarlas clínicamente. Cubrimos también galgos adoptados de protectora: el seguro está disponible para perros sin pedigrí oficial siempre que la edad sea conocida.

Trabajamos con libre elección de veterinario en toda España: puedes seguir yendo a tu traumatólogo, a tu oftalmólogo o a tu anestesista de referencia familiarizado con sighthounds, no a un cuadro médico cerrado. Esto es especialmente útil en una raza con particularidades anestésicas. El reembolso es ágil y el seguro cubre a tu Galgo durante toda su vida mientras renueves la póliza, sin exclusiones por edad sobrevenida.

Si quieres saber exactamente cuánto cuesta asegurar a tu Galgo Español con su fecha de nacimiento, código postal y nivel de cobertura, puedes calcular tu precio personalizado en menos de un minuto sin compromiso.

Preguntas frecuentes sobre el Galgo Español

¿Cuánto vive un Galgo Español?
La esperanza de vida del Galgo Español es de 12 a 15 años, y galgos sanos llegan con frecuencia a los 14-15. Un control de peso correcto, ejercicio suave diario, protección frente al frío y revisiones cardiológicas y oftalmológicas a partir de los 7 años ayudan a alcanzar esa franja.

¿Es lo mismo un Galgo Español que un Greyhound (Galgo inglés)?
No. Son dos razas hermanas emparentadas, pero distintas. El Greyhound es más alto (70-76 cm) y musculado, mientras que el Galgo Español es más ligero, esbelto y rústico, mejor adaptado al campo y al clima de la meseta. Ambos comparten muchas particularidades veterinarias (sensibilidad anestésica, osteosarcoma).

¿Es buena idea adoptar un Galgo de protectora?
Sí, y de hecho España tiene una crisis de abandono crónico de Galgos al final de cada temporada de caza. Los galgos ex-galgueros son normalmente adultos sanos, mansos, silenciosos y muy agradecidos. Organizaciones como SOS Galgos, Galgos del Sol o 112 Carlota Galgos gestionan adopciones responsables en toda España.

¿Qué enfermedades hereditarias debo vigilar en un Galgo?
Las más importantes son la sensibilidad a la anestesia barbitúrica, las fracturas y lesiones musculoesqueléticas por el ejercicio intenso, el osteosarcoma a partir de los 7 años, la cardiomiopatía dilatada en edad geriátrica, el pannus ocular, el hipotiroidismo y las hemorragias postoperatorias retardadas.

¿Cuál es el mejor seguro veterinario para un Galgo Español en España?
Petplan es la mejor opción para un Galgo Español en España: cobertura específica para las particularidades de los lebreles (traumatismos deportivos, osteosarcoma, pannus, cardiomiopatía, complicaciones anestésicas), libre elección de veterinario en toda España, sin cuadro médico cerrado, disponibilidad para galgos adoptados de protectora y renovación de por vida sin exclusiones por edad sobrevenida. El precio medio ronda los 479 € al año en modalidad intermedia.

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