Contenido revisado por el equipo de Petplan España · Actualizado en mayo de 2026
El Carlino, conocido internacionalmente como Pug, es una de las razas pequeñas más populares y reconocibles del mundo. Su cara aplastada y arrugada, sus ojos grandes y expresivos, su cola enroscada y su carácter dulce y juguetón lo han convertido en un favorito tanto de familias como de personas que viven solas. Antes de adoptar uno conviene conocer bien sus necesidades —es un perro de cuidados especiales por su conformación braquicefálica— y las patologías hereditarias asociadas a la raza.
Origen e historia del Carlino (Pug)
El Carlino o Pug es una de las razas caninas más antiguas del mundo. Sus orígenes se remontan a la China imperial, hace más de 2.000 años, donde fueron criados durante siglos por monjes budistas como perros de compañía exclusivos para las familias nobles, especialmente durante la dinastía Han y posteriormente la Song. Los emperadores chinos consideraban estos perros tesoros nacionales y los regalaban como muestra de respeto a embajadores extranjeros.
La raza llegó a Europa en los siglos XVI y XVII a través de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, que la introdujo en los Países Bajos. Allí se convirtieron rápidamente en favoritos de la Casa Real de Orange, especialmente tras un episodio histórico: un Carlino llamado «Pompey» salvó la vida del Príncipe Guillermo I de Orange al alertarlo de la presencia de soldados enemigos en 1572. A partir de entonces se convirtió en perro emblemático de la realeza europea, retratado por pintores como Goya y favorito de personajes como María Antonieta, Josephine Bonaparte y la Reina Victoria. El American Kennel Club lo reconoció oficialmente en 1885. La Fédération Cynologique Internationale lo incluye en el Grupo 9 (Perros de compañía), número 253.
En España, el Carlino ha experimentado un auge espectacular en las últimas décadas. Su tamaño compacto, su adaptación al piso, su carácter dulce y su aspecto inconfundible lo han convertido en una de las razas pequeñas más solicitadas, tanto en familias urbanas como en hogares con personas mayores. Es también una de las razas con más solicitudes de seguro veterinario por la cantidad de patologías hereditarias asociadas a su morfología braquicefálica.
Características físicas
El Carlino es un perro pequeño de constitución sorprendentemente robusta y compacta, con un cuerpo cuadrado, pecho ancho y musculatura potente para su tamaño. Su rasgo más distintivo es la cabeza redonda con cara aplastada (braquicefálica), ojos grandes y prominentes, hocico muy corto, arrugas faciales marcadas y cola enroscada característica sobre el lomo.
| Origen | China imperial; desarrollo europeo en Países Bajos y Reino Unido |
|---|---|
| Grupo FCI | Grupo 9 – Perros de compañía, nº 253 |
| Tamaño | Pequeño |
| Peso | 6–8 kg |
| Altura a la cruz | 25–30 cm |
| Esperanza de vida | 12–15 años |
| Manto | Corto, fino, suave y brillante. Colores: leonado (fawn, el más común), albaricoque, plata leonado y negro |
| Carácter | Dulce, cariñoso, juguetón, sociable, equilibrado. Apegado a su familia |
Carácter y temperamento
El Carlino es famoso por su carácter dulce, juguetón y profundamente cariñoso. Rara vez muestra agresividad, se lleva extraordinariamente bien con niños, otros perros y mascotas, y suele ser muy sociable con desconocidos. Es uno de los perros más equilibrados emocionalmente del grupo de razas toy y de compañía, lo que lo hace ideal para familias con niños pequeños y para personas que buscan un compañero estable, paciente y muy presente.
Es inteligente pero también algo cabezota —rasgo común en muchas razas asiáticas antiguas—, por lo que el adiestramiento requiere paciencia, firmeza y refuerzo positivo. Le encanta la compañía humana y sufre con la soledad: no es una raza para personas que pasen muchas horas fuera de casa. Su nivel de energía es moderado: alegre y juguetón cuando se le anima, perezoso y dormilón el resto del tiempo. Es famoso, además, por sus expresiones casi humanas y por ser un perro extraordinariamente fotogénico.
Salud y patologías frecuentes en el Carlino
El Carlino es una raza con un alto número de patologías hereditarias bien documentadas, en gran parte derivadas de su morfología braquicefálica extrema y de su selección genética histórica. Conviene conocerlas porque son la principal razón por la que el seguro veterinario es especialmente recomendable en esta raza.
Síndrome braquicefálico de las vías respiratorias (BOAS)
Es la patología más característica y prácticamente universal en grados variables: la conformación craneal del Carlino (paladar blando elongado, ollares estenóticos, hipoplasia traqueal, sáculos laríngeos evertidos) dificulta la respiración normal. Se manifiesta con ronquidos, intolerancia al ejercicio, jadeo intenso y, en casos graves, episodios de colapso. El diagnóstico es clínico y endoscópico; el tratamiento puede ser quirúrgico (resección de paladar blando, ampliación de narinas, ablación de sáculos) en casos moderados-graves.
Encefalitis necrotizante del Pug (PDE/NME)
Es una enfermedad neurológica inflamatoria, autoinmune y específica de la raza Carlino, que provoca destrucción del tejido cerebral. Aparece típicamente entre los 6 meses y los 4 años con crisis convulsivas, alteraciones de la marcha y cambios de comportamiento. Existe un test genético específico que evalúa la predisposición. El pronóstico es reservado pero el tratamiento inmunomodulador precoz puede prolongar la supervivencia.
Hemivértebra y problemas espinales
La cola enroscada característica del Carlino es, anatómicamente, una deformación vertebral. Estas mismas alteraciones vertebrales pueden aparecer en otras partes de la columna y provocar hemivértebra torácica o lumbar, con consecuencias neurológicas variables: desde asintomáticas hasta compresiones medulares que requieren cirugía. La radiografía es diagnóstica.
Problemas oculares múltiples
Los ojos prominentes del Carlino lo predisponen a numerosas patologías oftalmológicas: úlceras corneales recurrentes (frecuentes por traumatismos con muebles o ramas), entropión, queratoconjuntivitis seca (ojo seco), pigmentación corneal y, en casos graves, proptosis (salida del globo ocular de la órbita ante traumatismos relativamente leves, una urgencia veterinaria). Las revisiones oftalmológicas periódicas son esenciales.
Dermatitis de los pliegues faciales
Las arrugas características del Carlino, especialmente la del puente nasal, retienen humedad, restos de comida y secreciones, favoreciendo infecciones bacterianas y fúngicas (intertrigo). La limpieza diaria meticulosa de los pliegues con productos específicos —y un secado completo— es esencial para prevenirla.
Otras afecciones a vigilar
La obesidad (extrema predisposición), la displasia de cadera, la luxación rotuliana, las alergias cutáneas, la mastocitosis (sobrerrepresentada en la raza) y la sensibilidad a las temperaturas extremas (no toleran el calor por su incapacidad para refrigerarse jadeando) completan la lista. Las revisiones veterinarias semestrales son recomendables a partir de los 6 años.
Cuidados del pelaje y alimentación
El manto del Carlino es corto, fino y aparentemente fácil de cuidar, pero suelta pelo de forma sorprendentemente abundante a lo largo de todo el año. Un cepillado dos veces por semana con guante de goma o cardador suave retira el pelo muerto y reduce la cantidad en el hogar; en periodos de muda conviene cepillado diario. Los baños deben espaciarse cada 4-6 semanas con champús específicos para perros.
La limpieza diaria de los pliegues faciales es absolutamente crítica para prevenir dermatitis: con una toallita húmeda específica o solución antiséptica suave, limpiar y secar minuciosamente cada pliegue. La revisión y limpieza de los ojos con suero fisiológico también debe ser parte de la rutina diaria.
La alimentación es la palanca más importante para preservar la salud del Carlino: tiende muchísimo a la obesidad y el sobrepeso agrava el síndrome braquicefálico, los problemas articulares y todas las patologías cardiovasculares. Pienso de calidad adaptado al tamaño, raciones estrictamente medidas y servidas en 2-3 tomas diarias, premios contabilizados en el aporte calórico. La higiene dental con cepillado o snacks dentales es también importante por la sobrepoblación dental típica de las razas braquicefálicas.
Ejercicio y estimulación
El Carlino necesita entre 30 y 45 minutos diarios de actividad moderada, dividida en varias sesiones cortas: paseos suaves, juegos en casa, exploración de entornos seguros. No tolera bien el ejercicio intenso ni las temperaturas elevadas: por su conformación braquicefálica, el riesgo de golpe de calor es real y elevado. En verano hay que evitar paseos en las horas centrales del día y disponer siempre de agua fresca disponible.
La estimulación mental es importante: trucos, juegos de olfato, juguetes interactivos y obediencia básica. La raza brilla en disciplinas adaptadas como el rally-obedience suave o el trabajo olfativo, donde no se exige esfuerzo respiratorio intenso.
Atención especial a la natación: a pesar de su gusto por el agua, el Carlino es mal nadador por su constitución compacta y su dificultad respiratoria; nunca debe dejarse cerca de piscinas sin supervisión y, si se introduce, conviene chaleco salvavidas.
¿Cuánto cuesta el seguro veterinario de un Carlino?
El precio de un seguro veterinario para un Carlino ronda de media los 446 € al año, dentro de una horquilla que depende de:
- Edad del perro: asegurarlo de cachorro es más económico y evita exclusiones por preexistencias.
- Nivel de cobertura: desde pólizas básicas hasta coberturas completas con enfermedad, cirugía y responsabilidad civil.
- Zona geográfica: las tarifas veterinarias varían según la provincia.
- Estado de salud previo del animal.
Una cirugía del síndrome braquicefálico, el tratamiento prolongado de una encefalitis necrotizante del Pug, una cirugía oftalmológica por proptosis o úlcera corneal complicada, o una cirugía vertebral por hemivértebra pueden suponer fácilmente varios miles de euros. El Carlino es probablemente una de las razas en las que el seguro veterinario tiene una rentabilidad más clara, contratado siempre desde cachorro.
Por qué Petplan es la mejor opción para tu Carlino
Petplan, líder europeo en seguros veterinarios para perros y gatos, ofrece en España un seguro de salud para mascotas con coberturas pensadas específicamente para las patologías a las que el Carlino es más propenso: síndrome braquicefálico, encefalitis necrotizante del Pug, hemivértebra, úlceras corneales y otras patologías oftalmológicas, dermatitis de pliegues, displasia y obesidad. Nuestro seguro veterinario incluye además acceso a teleasistencia veterinaria 24/7 y responsabilidad civil opcional para perros.
Contratar la póliza desde cachorro es prácticamente imprescindible en esta raza: las patologías hereditarias —empezando por el síndrome braquicefálico, presente en mayor o menor grado en casi todos los ejemplares— no quedan excluidas como preexistencias y, llegado el momento de afrontar la cirugía correctora, un episodio neurológico o una urgencia oftalmológica, el coste no condicionará la decisión de tratar a tu Carlino.
Preguntas frecuentes sobre el Carlino (Pug)
¿Es el Carlino un buen perro para familias con niños?
Sí, es una de las razas más recomendadas para familias con niños por su carácter dulce, paciente, juguetón y su tamaño manejable. Le encanta la compañía y se adapta muy bien a la dinámica familiar.
¿Cuánto ejercicio necesita un Carlino al día?
Entre 30 y 45 minutos diarios de actividad moderada. Por su condición braquicefálica no tolera bien el ejercicio intenso ni las temperaturas elevadas: hay que evitar paseos en las horas centrales del verano.
¿Qué problemas de salud son más comunes en el Carlino?
El síndrome braquicefálico (BOAS), la encefalitis necrotizante del Pug (PDE), la hemivértebra, las úlceras corneales y patologías oculares, la dermatitis de los pliegues faciales, la displasia de cadera y la obesidad son las más relevantes.
¿Merece la pena un seguro veterinario para un Carlino?
Sí, especialmente. Las patologías hereditarias —cirugía del síndrome braquicefálico, encefalitis necrotizante, cirugía oftalmológica, cirugía vertebral— pueden suponer un gasto veterinario muy considerable. Petplan ofrece coberturas específicas para estas patologías cuando se contrata desde joven.
¿Cuál es el mejor seguro veterinario para un Carlino en España?
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